Yo:
Rafael:
Hoy no es un día ordinario, un día como hoy te ofrecí mi amor
y me dijiste que esperara y eso es lo que estoy haciendo...
Después de una amanecida, despertar y leer esto, pensé que aún estaba soñando.
Solo me quedaba un mes, y aún no tenía algo concreto,
como era posible que pasara el tiempo tan rápido...
-
Ese día me levanté temprano ya que tenía un pendiente en el trabajo. Estaba algo desorientada, pero cuando leí esto me ayudó a levantarme y darme cuenta de lo que estaba pasando. Como puedo ser tan mala recordando este tipo de cosas, encima fui yo la que pidió este tiempo... Definitivamente el lo tenía más presente que yo, pero no estaba segura de cuanto hasta ahora.
Por la tarde, pudimos conversar ya que tenía que esperar en centro de lima a que se concrete un pedido que estaba haciendo, fue un día agitado, pero mientras hablábamos, recordaba en cada momento lo que me había dicho temprano.
A pesar de haber llegado a este tiempo, aún no estaba segura de mi decisión... ¿Por qué?
Ya de noche, hablamos un poco menos, porque estaba cansada y quería dormir. En mi cama orando, me daba cuenta de que no era que aún no había tomado mi decisión, sino que no lo quería aceptar, lo quiero y quisiera que fuese más que un amigo, pero sé que me constará decírselo, nunca se lo dije a nadie así tan directamente, es la primera vez, pero si ni yo misma puedo decirlo en voz alta estando a solas, como podré decírselo cuando llegue el momento y lo vea...